Archivos para mayo 25, 2008

Biografía de Haile Selassie I de Etiopía

Tafari Makonnen nació el 23 de Julio de 1892
 en Ejarsa Gora, en las fértiles tierras de la provincia
 de Harar, Etiopía. Hijo de Ras Makonnen, gobernador
de Harar bajo el mandato del Emperador Menelik II, del
 cual Tafari era sobrino-nieto, y de su esposa, Woyzaro
 Yashimabet, Bis nieto del Rey Sahela Selassie. Bautizado
en la Iglesia que construyó su padre en Harar, recibió el
 nombre Cristiano de Haile Selassie I (cuyo significado es
 “Poder de la Santísima Trinidad”). Místicamente fue el
 único hijo sobreviviente de diez. En su hogar fue llamado
 Tafari (que significa Creación).  

Desde su nacimiento se creyó que el niño era descendiente
directo de la unión bíblica entre el Rey Salomón de Jerusalén,
 hijo del Rey David, y la Reina Makeda de Saba, las tierras al
 sur de Etiopía. Incluso su genealogía se remontaba al abuelo
 del Rey Salomón, Josué, el judío mas negro que el mundo
 haya conocido.

Desde hacía años, los astrólogos y capellanes del Emperador
 Makonnen venían anunciando el nacimiento del niño enviado
 de Dios. Explicaron que los planetas de Neptuno y Plutón
 habían comenzado a aproximarse en el año 1399; explicaron
que ambos planetas viajaban a través de la Línea
 Heliocéntrica, y que el proceso de acercamiento
llevaba 493 años; ese momento llegaría en Julio de
 1892, esparciendo radiaciones de otros signos
 zodiacales que influirían místicamente la constelación
 de Leo, que correspondía con la bíblica Casa de Judea,
 y en particular al cuarto hijo de Jacob, nacido el mismo
 mes y después conocido como Isaías, el Profeta.

Pero antes de su nacimiento, dijeron los videntes, habría una
 gran sequía en Etiopía, comenzando en 1889, a pesar de que
 el país tradicionalmente disfrutaba de dos temporadas de
lluvia al año. El eventual retorno de la lluvia luego de la
 terrible sequía de aquel año confirmó el destino y la
 identidad del niño, como estaba escrito en Isaías 9:6.

Cuando Tafari tenía tan solo un año y medio sufrió la
 perdida de su madre, la cual murió dando a luz; esto dejó
al niño al cuidado de su padre, lo que hizo que el lazo
 padre-hijo fuera más cercano e íntimo. Cuando
Tafari tenía cuatro años, su padre Ras Makonnen armó
 un ejercito de 30.000 soldados para unirse al Emperado
 Menelik II, en la famosa  “Batalla de Adowa”
 (Marzo de 1896) donde las fuerzas invasoras Italianas
 fueron aniquiladas. De niño su padre siempre le enseñó
 a respetar el aprendizaje, especialmente la educación
 moderna que comenzaba a darse en  Etiopía.
 El Ras reconocía que el país debería cambiar con el tiempo
 o caer en las garras del Imperialismo.
Estaba determinado a que su hijo aprendiera las antiguas
 tradiciones junto con los nuevos conocimientos para que
 se convirtiera en uno de los agentes de modernización de
 Etiopía. Con el tiempo, las responsabilidades del Ras
 Makonnen crecían, lo que lo mantenía fuera de su hogar
 mucho tiempo, así que hizo los arreglos para que Tafari
 se criara con su primo segundo Imru, bajo la tutela del
 padre de Imru, Fitawrari Selassie Abayneh, proveyendo
 de aptos modelos a seguir para su hijo durante su ausencia.
 Los pequeños fueron educados en casa bajo la tutela del Dr.
 Joseph Vitalien, un físico originario de Guadalupe, encargado
del hospital local, el cual les enseñaba Francés. Asistían
 también a la escuela de la Iglesia para poder ser mejores
 cristianos, estudiando los idiomas Amárico y Geez, así
como también los Salmos del Rey David. A finales de 1903
 Tafari fue enviado a la escuela de Capsucin, dirigida por
el Padre Jarosseau. Se nombró como su tutor a Abba Samuel,
 el cual proveería a Tafari de un modelo intelectual.         

Extrañas historias comenzaron a circular sobre el joven
Tafari, siendo la más notable la de su supuesta habilidad
de hablar con los animales. Durante su juventud, se dijo,
 que había sido visto en repetidas ocasiones conversando
en los arbustos con leopardos y leones; las fieras bestias
 de la jungla se convertían en dóciles animales a los pies
del niño elegido.

Se dijo también que como joven estudiante Tafari era
 brillante y muy competente en sus lecciones, pero lo
que había dejado perplejos a los sacerdotes era su vasto
 conocimiento concerniente a asuntos religiosos y místicos.
 No solo podía citar constantemente y de forma correcta el
Kebra Nagast (el libro sagrado de Etiopía), sino una larga
 lista de libros sagrados de la antigüedad, como el Libro
 de Enoch, el Libro de Kufale, los Seis y Siete Libros de
 Moisés, el Libro del Edén (secretamente borrado del
Génesis durante las eras oscuras) entre otros, incluyendo
 también los 31 libros de la Biblia Hebrea y los 21 canónicos
 del Nuevo Testamento, además de otros numerosos trabajos
 apócrifos.

El 1 de Noviembre de 1905, a la edad de 13 años recibió el
 título de “Dejazmatch” que quiere decir “Comandante de la
 Puerta del Rey” (un título sólo dado a dignatarios mayores
 y a jefes de distrito) de la vasta región de Gara Huleta.

Meses después su padre cae enfermo mientras iba en viaje
 hacia la capital a ver al Emperador Menelik II. El viaje fue
descontinuado y el Ras Makonnen fue llevado de vuelta a
Kulibi, cerca de Harar. Pidió por su hijo y éste fue llevado
 inmediatamente. Tafari estuvo al lado de su padre cuando
éste murió en Marzo de 1906.

Cuenta una historia que justo después de la muerte de su
 padre, recibió la visita de un sacerdote, intrigado por saber
 la fuente de sus conocimientos. El joven Tafari explicó
 que mucho de ese conocimiento lo había recibido al momento
 de su bautizo. El joven dijo que en ese momento se había
 sentido como envuelto en un calor dorado, y que cuando
el sacerdote comenzó a ungirlo con agua sintió como su
sabiduría crecía. Explico que esta lucidez desapareció
 luego de un par de semanas y que volvió cuando los
 pájaros y las bestias comenzaron a saludarle y hablarle,
recordándole lo que el futuro Rey ya sabía.

El ahora huérfano Tafari fue llamado a Addis Ababa por el
 Emperador Menelik II para convertirlo en Gobernador de
 la provincia de Solali (1906). Tafari aceptó, pero como estaba
 deseoso de completar su educación, pidió y ganó el permiso
 del Emperador para gobernar Solali a través de su
 representativo personal, y continuar su educación en la
 recientemente establecida escuela Menelik. Al año siguiente
 fue Gobernador de la provincia de Baso. A la edad de 17 años
 el Emperador lo convierte en Gobernador de Sidamo,
 una vasta y rica provincia al sur de Etiopía. Como Gobernador
 se ocupaba de los problemas militares, legales,
administrativos, comerciales y agriculturales que afrontaba
 el distrito. A los dieciocho se le confiere la gobernación de
Harar, su provincia natal y la más importante de aquellos
 tiempos.

En Junio de 1911 se casa con Woyzaro (Dama) Menen Asfaw,
 nieta del Rey Mikael de Wollo. Esta unión produjo tres hijos y
 tres hijas.

En 1913 muere el Emperador Menelik II, y el poder pasó a
 manos de su nieto Lij Yasu, el cual era joven e inexperto.
Éste cometió muchos errores e incluso tuvo inclinaciones
 hacia el Islam; fue sacado de su puesto al cabo de tres años.
 Fue reemplazado por la nieta de Menelik II, Zauditu
(o Zeodita), la cual se convirtió en Emperatriz. Tafari con
 veinticuatro años es nombrado Ras (Príncipe) y regente
 plenipotenciario.

En esta posición uso el poder que tenía para reorganizar
 a Etiopía. Creó un sistema judicial independiente con
 regulaciones escritas, estableció la Armada y la Policía
, reorganizó las finanzas Etíopes, mejoró carreteras y las
 comunicaciones telefónicas y telegráficas, construyó más
 escuelas, hospitales, envió Etíopes a estudiar afuera y
mantuvo unidos a los varios reinos del país. En general
atentó a la modernización de un país muy quedado en la
 tradición. En 1923 Ras Tafari consigue la inclusión y
reconocimiento de Etiopía a la Liga de las Naciones,
 una organización dominada y controlada por blancos,
 donde la gente negra del mundo no tenía voto. Esto
fue visto como un movimiento inteligente y estratégico
 en África e internacionalmente, y lo trajo a prominencia
 como un gran hombre de estado.

En 1924 visitó varios países europeos entre ellos Francia,
 Inglaterra e Italia, y abolió oficialmente el comercio de
esclavos y un tipo de esclavitud existente en Etiopía.
 El Ras Tafari se había ido convirtiendo en el hombre
 más formidable y también el más temido y venerado
de Etiopía, y en 1928 es coronado Negus (Rey) por la
Emperatriz Zeodita.

En Abril fallece la Emperatriz Zeodita, lo que deja el
 camino para que el Ras se convierta en el nuevo Emperador.
 Antes la Iglesia Ortodoxa Etíope le obligó a pasar una serie
 de pruebas teológicas. El Ras los embebió con su
conocimiento de la historia y de las citas, hasta que
intrigados por sus fuentes, les reveló que su conocimiento
 era divino.

Así que no quedaba nadie para oponerse, cuando el Domingo
 2 de Noviembre de 1930, luego que el Negus y su Emperatriz
 completaran una noche de oración y devoción, Ras Tafari
 Makonnen fuera coronado como el Restaurador Nro.225 de
 la Dinastía Salomónica, siguiendo una liturgia de la Iglesia
 Ortodoxa Etíope celebrada por Su Santidad Abuna Kyril,
 Arzobispo de dicha Iglesia, bajo su nombre bautismal,
 Haile Selassie I, Rey de Reyes, Señor de Señores, León
 Conquistador de la Tribu de Judah, Elegido de Dios.

Siguiendo costumbres antiguas, como cuando Samuel
 ungió a David, y Zodak y Nataniel ungieron a Salomón,
 así el Abuna ungió la cabeza de Su Majestad con aceite.
 Siete ungüentos perfumados diferentes de prescripción
 antigua son recibidos por la cabeza, frente y hombros
 Imperiales. El Emperador, ante las preguntas del Abuna,
 dio su sagrada promesa de defender la religión Ortodoxa
de la Iglesia, apoyar y administrar las leyes del país para
 el beneficio del pueblo, mantener la integridad de Etiopía,
 y fundar escuelas para desarrollar el bienestar espiritual y
 material de sus vasallos. La asamblea aplaudió sus saludos,
y la banda naval ejecutó el Himno Nacional, mientras afuera
 los cañones rugían un saludo de 101 cañonazos, y ovación
 tras ovación surgían de parte de los miles de vasallos
 congregados en las proximidades de la Catedral. Las
 ceremonias finales fueron una recorrida de la Catedral
 por parte de Sus Majestades Imperiales Haile Selassie I
 y Su Emperatriz Menen. Escoltados por los obispos y
 sacerdotes, los príncipes y altos dignatarios, asistentes
 y otros, llevando Ramas de Palmera y cantando en fuerte
 volumen alabanzas al Triple Rey Coronado. 

Al asumir el Trono, Selassie lanzó una campaña para introducir
 las instituciones democráticas y en general sacar a Etiopía
de su estado feudal. En 1931 se promulgó una nueva
constitución por la que los 26 millones de sirvientes
de la nobleza pasaban a ser considerados ciudadanos
 del Imperio. Creó un Parlamento y nombró a sus
 ministros para que lo ayudaran en su tarea de gobernar a
 Etiopía. Se creó una red de enseñanza primaria y secundaria
 con especial acento en la gente iletrada del campo.
 Introdujo una reforma agraria, y abrió Etiopía al mundo
con la inauguración de Aerolíneas Etíopes. El desarrollo
 era lento, en choque constante del progreso con la eterna
 tradición rural, mientras el Emperador debía luchar con
 otros poderosos Rases y el Clérigo que generaban los
 principales problemas de pérdidas, a la par de sufrir la
 contra de las potencias imperialistas Europeas. En todo
momento Selassie reinó como un Rey piadoso, sus discursos
 estaban llenos de referencias a Dios y siempre dirigiendo
 a la gente hacia soluciones divinas a los problemas de la
vida diaria y del país.  
 
En 1935, el Benito Mussolini desplegó sus intereses
 coloniales en la zona, primero con Eritrea y Somalia
 (excepto el protectorado francés). Después invadió
 Etiopía ocupándola por cinco años. El pueblo Etíope,
aunque no poseía la misma calidad ni cantidad de armas,
 peleó valientemente, perdiendo muchos hombres y batallas.
 La Liga de las Naciones, por su parte, hizo caso omiso a
 las educadas y diplomáticas peticiones del Emperador.
En 1936, Selassie se ve obligado al exilio, primero en
 Jerusalén y luego Gran Bretaña. El Emperador declararía
 años más tarde: “Fue el día más doloroso de mi vida y el
 más mal entendido también, porque me llevo muchísimo
coraje hacerlo”.  
 
 
En Génova, Italia, el Emperador, en un conmovedor y
apasionado discurso, habló sobre como habían muerto
 miles y miles de Etíopes por causa del gas letal y otras
 torturas inflingidas sobre su pueblo. Habló sobre como
 la moralidad internacional había colapsado, y dijo que la
vida de ninguna nación pequeña sería segura de nuevo, y
 sobre como el yugo opresor fascista que azotaba a su nación
 algún día se volvería contra ellos, lo que sucedió cuando
 el Nazismo de Hitler se hizo sentir entre los miembros de la
 Liga. La Liga de las Naciones, sin embargo, no estuvo
 interesada en apoyar al Emperador contra Italia.

El Emperador luego viajó a Londres donde fue recibido por
varios grupos e individuales, entre ellos la U.N.I.A.
 (la asociación fundada por Marcus Garvey).  Desde
 Inglaterra, el Emperador hizo varios viajes a Génova
 para defender su caso, todos en vano. Aunque la
 actividad de la guerrilla Etíope era persistente, no era
 suficiente y no fue hasta la explosión de la 2da Guerra
 Mundial que la liberación fue posible. Inglaterra, forzada
 por las circunstancias de la guerra, comenzó a apoyar al
Emperador.

Bajo la ayuda del Primer Ministro británico Winston Churchill,
se impulsó la creación de un ejercito en los desiertos de
 Sudán. Refugiados Etíopes allí y en Kenya se organizaron
 y en Enero de 1941, con el apoyo de tropas inglesas y del
 pueblo Etíope, vence a las fuerzas italianas. El 5 de Mayo
el Emperador entró victorioso a la cabeza de la resistencia
 en Addis Ababa (Capital de Etiopía), aprovechando para
extender sus dominios hasta los puertos del Mar Rojo. Ese
 mismo día dio gracias y alabanzas en la Catedral por la
 piedad de Dios en sacar a su pueblo del yugo opresor.
El Emperador demostró sus raras e increíbles cualidades
 al ordenar que no se tomaran represalias contra los
 italianos capturados.

El Acuerdo Anglo-Etíope que proveyó el completo
 reestablecimiento del gobierno Etíope fue firmado
 en Addis Ababa el 31 de Enero de 1942. Entre Marzo
 de 1942 y Diciembre de 1944 se firmaron a la fuerza

Durante los próximos diez años con la expansión de
 todos los servicios públicos, la economía de Etiopía
 estuvo totalmente saneada. En 1955 se promulgó una
 Constitución revisada y algo más amplia, que estipulaba
 el sufragio universal. En 1960 durante uno de sus viajes
 internacionales a Brasil, una sección de la Guardia Imperial
 dirigió una revuelta e instaló a un Príncipe coronado en el
Trono. La Armada y la Fuerza Aérea se mantuvieron leales
 y el Emperador volvió al poder luego de cuatro días. El aviso
 no cayó en saco roto. El Emperador Selassie comenzó a
 realizar periódicos comunicados por radio a la población
 para que se aplicaran en cumplir sus últimas reformas y
 políticas.

En 1961 el Emperador sufre la pérdida de Su amada, la
 Emperatriz Menen. Ese mismo año, el Emperador recibió
 la primera visita de una misión jamaiquina, la cual incluía
 tres miembros del movimiento Rastafari, con el fin de
 arreglar la Repatriación. El Emperador los recibió como
 “hermanos de sangre y de raza” y les dijo que Etiopía
 siempre estaría abierta para recibir a gente de origen
 africano, que viviera en el Oeste y quisiera regresar a
África. Los Rastas presentaron al Emperador ofrendas
 varias, entre ellas regalos, pinturas, esculturas y
 fotografías. El Emperador apenas recibió los regalos
 supo que provenían de los hermanos Rastafari de
 Jamaica. Su Majestad Imperial le dio a cada miembro
 de la misión una medalla por su trabajo.  Si bien el
Emperador rechazó la noción de ser Dios, los Rases
 tomaron esto como una muestra más de su divinidad
 y humildad.

En 1963 se establece la Organización de Unidad Africana
 (OAU) para lo cual se creó el Salón Africano, en Addis Ababa.

En 1964, dos de los Rases que habían ido en la misión anterior
, más un tercero nuevo, hicieron un tour de 15 meses por África,
 de los cuales seis fueron pasados en Etiopía. Estando allí,
Su Majestad les dio gustosa y frecuente audiencia, los trató
 amablemente y pagó el costo de su visita.    

En 1966 debido al esparcimiento de la Iglesia Etíope en
 Trinidad, Su Majestad Imperial es invitado a la isla y
decide hacer un alto en Jamaica con el único propósito
 de conocer el Movimiento Rastafari, invitado también
 por las autoridades de aquel país. El 21 de Abril llegó
 al aeropuerto de Kingston, Jamaica. Ante semejante
 recibimiento el Emperador no pudo hacer otra cosa
 que romper en lágrimas de emoción. Su Majestad tuvo
 audiencias con la dirigencia Rastafari, y les dijo que
 antes de emigrar a África debían liberar a primero a
 Jamaica.

En 1974, el empeoramiento de la situación provocado por la
 corrupción en el Parlamento, la inflación, la sequía y la
hambruna en las provincias norteñas de Welo y Tigre,
 provocaron una revuelta por parte de oficiales izquierdistas
 del Ejército que derrocó formalmente a Su Majestad
 Imperial Haile Selassie I el 12 de Septiembre de 1974.

El Negus, vestido con completo uniforme militar se rindió
 impasible ante los amotinados en su palacio.
 Fue conducido a un cuartel del ejército como
prisionero. Ese fue el último día en que se vio
 públicamente al Rey de Reyes.

Su fecha de fallecimiento fue fijada el 27 de Agosto de
 1975; Desde Londres, su hijo el Príncipe Asfa Wossen
 dirigió una demanda para que le fuera permitido realizar
 una autopsia que aclarara las causas de la muerte del
 Padre de Etiopía y de África entera. Sus peticiones no
 fueron atendidas. Las causas de su supuesta muerte
 nunca fueron aclaradas, y ningún funeral o servicio
 religioso fue oficiado. Cuando llegaron los primeros
miembros del movimiento Rastafari, el lugar de su entierro
 había sido cambiado, con el objeto de que el Emperador
 fuera olvidado lo antes posible.

Si bien existen diferentes visiones, la mayoría de los
Rastas no cree que Haile Selassie haya muerto,
 se cree que es un truco mediático en contra de la fe Rasta.
 Prueba de esto es que nunca se ha encontrado el cuerpo
 del Rey de Reyes. Se han realizado ya varios entierros
 con los  supuestos restos del Emperador, el último de
 ellos hace unos par de años ¿Cómo pueden enterrar tantas
 veces a una misma persona?.

Haile Selassie I: Rey de Reyes, Señor de Señores, León
 Conquistador de la Tribu de Judah, Elegido de Dios,
 Luz del Mundo.

Jah Rastafari.

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El Profeta de Jamaica: Marcus Garvey

Nació en St. Ann’s Bay, un pueblo al norte de Jamaica. Era el menor de once hermanos. Estudió en un colegio metodista donde aprendió la doctrina del cristianismo. Vino además a traer memoria de que muchos principios Cristianos provienen del Génesis, y defendió siempre la sana doctrina de un Dios justo que reina con justicia e igualdad, no así el mismo mundo donde el vivió, un mundo con grandes cadenas de esclavitud, dolor y sufrimiento. Llego a demostrarle al mundo blanco que el Dios Negro nunca ha muerto ni morirá, y que todos los inventos del Cristianismo Blanco eran efecto de todo el saqueo que hizo el mundo blanco a África, por tanto vino a invitar a todo Negro que se sintiera orgulloso de lo que era, un Negro, un hijo de Dios, y que no tenía nada que envidiar al mundo imperialista blanco. La libertad siempre fue su gran ideal, por eso siempre busco impulsar una prensa en donde denunciara la verdad sin censuras. Siempre defendió las palabras de Cristo y a base de ello fue que nunca se hizo católico.

Garvey era el hijo de un albañil, dueño de una importante biblioteca. También aprendió de política y asuntos sociales gracias a la gente que iba a realizar encargos en la imprenta donde trabajaba.

Con 14 años se mudó a Kingston y trabajó en una imprenta, trabajo que luego le será de gran ayuda a la hora de crear su propio periódico. Garvey será despedido de este trabajo a causa de su participación en la huelga de la Unión de Imprenteros, reclamando mejoras laborales.

A partir de aquí viajó por toda Latinoamérica, donde pudo observar las pésimas condiciones laborales y sociales de los negros en estos países.

De vuelta a Jamaica, en 1911 fundó la Asociación Universal para la Mejora del Hombre Negro, UNIA por sus siglas en inglés, y se convirtió en su presidente. La asociación tenía como objetivo “unir a toda la gente de origen africano del mundo en un sólo cuerpo para establecer un país y un gobierno absolutamente propios“. La bandera de la UNIA tenía los colores rojo, negro y verde. Poco después viajaría a Londres, donde conoció a un estudioso de África, que le mostró la historia africana y la explotación de los colonizadores en el continente africano.

En 1916, Garvey se trasladó a los Estados Unidos, y fundó un periódico llamado Negro World. Aquí fue donde empezó a predicar el retorno de los negros a África. Garvey dijo que “el éxito educativo, industrial y político se basa en la protección de una nación fundada por nosotros y esa nación sólo puede estar en África” e incluso creó una compañía de barcos de vapor para el transporte a África, la Black Star Line. Posteriormente fue condenado por vender acciones de esta compañía con un folleto en el que se decía que eran propietarios de una barco que en realidad no era suyo. Según los partidarios de Garvey, el juicio no fue justo. Garvey fue encarcelado y deportado a Jamaica, donde en 1929 fundó el primer partido moderno, el PPP, (People’s Political Party: Partido Político del Pueblo), allí se presentó a las elecciones con un programa en el que reivindicaba el autogobierno y ese mismo año fue elegido para el cargo de concejal, perdió su puesto por sus ausencias a causa de una sentencia de cárcel por desacato y fue reelegido en 1930 sin oposición junto con dos compañeros del PPP. Se marchó de Jamaica en 1935 y murió en Londres en 1940.

Garvey no sólo fue un líder influyente en su tiempo, sino que sus restos mortales fueron trasladados a Jamaica, donde fue proclamado el primer héroe nacional. Además, se considera que el Movimiento Rastafari es en parte consecuencia de sus ideas. Para los Rastafaris, Garvey es la reencarnación de Juan el Bautista, aunque para otros es una especie de “Moises”, al haber anunciado que un rey nacería en Etiopía (el rey Haile Selassie I) y sacar al pueblo jamaicano de las mentiras del gobierno colonizador blanco devolviéndoles su identidad espiritual. Garvey no creía en la violencia y exhortaba a sus seguidores a respetar la constitución y a no provocar altercados.

 

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